Los Mates Literarios forman parte de un proyecto institucional que pretende crear escenarios para el encuentro con la palabra hablada, narrada, cantada, pintada… que genere, en todos y en cada uno, el placer y el goce de encontrarnos. Solo «disfrutar de las palabras» como bienes culturales comunes. Y con ellas, «abrir el mundo»…

La literatura es una herramienta esencial para la construcción de la representación simbólica de la realidad y del imaginario humano que provee las claves para convertirnos en mejores lectores, enriquece el conocimiento del mundo, sociabiliza e incorpora escalas de valores y, en definitiva, proporciona una reserva vital a la que es posible acudir, siempre que se la necesite.

La lectura no tiene que ver sólo con pasar la vista sobre las palabras impresas, sino que es una acción dramática compuesta por muchas escenas interrelacionadas”[1]. Los textos nos interpelan, nos provocan, ponen en tensión múltiples sentidos que aparecen en la conversación literaria. La necesidad de expresar satisfacciones e insatisfacciones, de sacar elementos perturbadores provocados por la lectura, de exteriorizarlos, ponerlos a contraluz para observarlos, surgen del encuentro con el otro. No sabemos lo que pensamos de algo que hemos leído hasta que lo compartimos.

 “(…) después de la lectura, lo importante no es lo que nosotros sepamos del texto o lo que nosotros pensemos del texto, sino lo que con el texto o contra el texto o a partir del texto nosotros seamos capaces de pensar. Lo que se debe leer en la lección no es lo que el texto dice, sino lo que da que decir”[2].

Graciela Montes nos dice en “La gran ocasión” que “la Escuela es el ámbito más propicio para dar ocasión a esta actitud lectora”, ya que nos permite “…aceptar que no hay dos lecturas iguales de un mismo texto, abrir el espacio a las múltiples lecturas generadas por cada uno de los lectores, permitir un ámbito de discusión, de intercambio, formar parte de una «comunidad de lectura» en el aula implica modificaciones muy profundas en las habituales prácticas escolares”.

Trabajar institucionalmente a partir de encuentros en torno a la lectura literaria permitirá a los docentes reforzar y reconocerse como los verdaderos Mediadores de lectura que la Escuela necesita. En este marco, la Animación a la lectura como acción, posibilitará a los alumnos/as, experimentar la lectura a partir de la creación de espacios que los contengan tanto en la búsqueda y selección como en el encuentro con el libro.

El acervo con el que se trabaja es prioridad en cuanto a su calidad y variedad de géneros, autores, temáticas, formatos y calidad estética.  Año a año aumentamos la cantidad de libros y los futuros docentes tienen acceso a un material literario variado, al que frecuentan, cada vez con mayor asiduidad, para leer más allá del contexto del Proyecto.

La importancia en la formación de los docentes en este tipo de acciones radica en que son los actores fundamentales en la continuidad de este tipo de Proyectos.


[1]CHAMBERS, Aidam (2007) Dime.  Los niños, la lectura y la conversación, Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

[2]LARROSA, Jorge (1996) La experiencia de la lectura, Barcelona: Fondo de Cultura Económica.

En este espacio, les dejamos las primeras lecturas para disfrutar